Vendedor — Supermercado del Sur
Atención al cliente y otras tareas.
Un CV no se trata de tener mucho para poner, sino de que quien lo lea entienda rápido qué sabés hacer. Te contamos qué información va, cuál sobra, y cómo escribir tu experiencia aunque sea la primera.
Es gratis y no necesitás crear una cuenta para armarlo. Te la pedimos al final, cuando lo querés descargar.
Son seis bloques. Los tres primeros no pueden faltar; los otros suman según lo que tengas.
Nombre y apellido, teléfono, correo y la localidad donde vivís. Parece obvio, pero el error más caro de un CV es que lo lean, les guste, y no sepan cómo llamarte.
La localidad importa más de lo que parece: muchas empresas filtran por zona antes de leer nada. Si no está, quedás afuera aunque vivas a diez cuadras.
Debajo de tu nombre, una línea: «Vendedor», «Auxiliar contable», «Electricista matriculado». Es lo primero que se lee y ubica todo lo demás.
Empezando por el trabajo más reciente y yendo para atrás. De cada uno: el puesto, dónde fue, desde cuándo hasta cuándo, y qué hacías.
El secundario cuenta. Los cursos cortos también, si tienen que ver con el puesto: manipulación de alimentos, un curso de electricidad, la libreta sanitaria.
Cuatro o cinco, las que tengan que ver con el trabajo que buscás. «Manejo de caja» y «control de stock» dicen algo concreto. «Responsable» y «proactivo» no dicen nada: nadie escribe que es irresponsable.
Si podés hacer turnos rotativos, si tenés moto o auto, si tenés carnet. En comercio, logística y oficios esto define la contratación tanto como la experiencia.
Acá se cae la mayoría de los currículums. Poner el puesto y la empresa no alcanza: «Vendedor en Supermercado del Sur» no dice si atendías, si cobrabas, si reponías o si manejabas el depósito.
Vendedor — Supermercado del Sur
Atención al cliente y otras tareas.
Vendedor — Supermercado del Sur
Atención en salón y caja. Reposición de góndola y control de stock. Turnos rotativos, incluidos fines de semana.
Dos o tres renglones por trabajo alcanzan. Escribilo como se lo contarías a alguien que te pregunta qué hacías: qué tareas tenías y con qué trabajabas.
Es la pregunta más común, y la respuesta es que un CV sin experiencia laboral igual tiene con qué llenarse:
Para un primer empleo, quien contrata mira sobre todo dos cosas: que se entienda que querés trabajar y que sepa cómo ubicarte.
Salvo que tengas veinte años de trayectoria, una carilla alcanza. Lo que está en la hoja dos, casi nadie lo lee.
Si tu dirección es de cuando tenías quince años, hacete una con tu nombre. Es gratis y cambia la primera impresión.
Se desarma según la computadora que lo abra. Mandalo siempre en PDF, así se ve igual en todos lados.
Si te postulás a puestos distintos, cambiá al menos el título y las habilidades para que peguen con la búsqueda.
Estado civil, número de documento completo, sueldo del trabajo anterior. No hacen falta y ocupan lugar.
Si estuviste dos años sin trabajar, una línea alcanza: estudiaba, cuidaba a un familiar, me fui del país.
El CV cuenta lo que hiciste. La carta cuenta por qué te interesa este trabajo en particular, y eso el currículum no lo dice: es el mismo para todas las búsquedas.
Del otro lado se nota. Quien recibe veinte postulaciones ve diecinueve CVs sueltos y uno con dos párrafos escritos para esa búsqueda. No hace falta que sea larga ni formal.
«Hola, les escribo por la búsqueda de repositor. Trabajé tres años en góndola y depósito en un supermercado de Resistencia, así que conozco el manejo de stock y los turnos rotativos. Vivo en la zona y tengo moto propia. Quedo a disposición para una entrevista.»
Cuándo suma más:
Acá va en el mismo formulario: cuando te postulás a una búsqueda en DeCayetano hay un campo para escribirla. Es opcional y la mayoría lo deja vacío, que es justamente por qué conviene usarlo.
Te vamos preguntando los datos de a uno y al final te queda el PDF listo para mandar. Sin elegir tipografía, sin acomodar márgenes, sin plantillas que se desarman.
No. Podés recorrer los cuatro pasos y ver cómo te queda sin crear ninguna cuenta. Se pide recién al descargar el PDF, y ahí lo que cargaste pasa a tu cuenta para que puedas editarlo después.
No. Armarlo y descargarlo es gratis.
En Argentina no es obligatorio y podés no ponerla. Si la ponés, que sea una foto tipo carnet, con fondo liso y cara visible. Una foto de una salida o recortada de otra suma menos que no tener ninguna.
Una carilla. Dos solo si tenés muchos años de experiencia y todos son relevantes para el puesto.
En PDF. El Word se desarma según el programa que lo abra y puede llegar con el texto corrido o la letra cambiada. El armador te lo entrega directamente en PDF.
No es obligatorio, pero suma: es lo único que puede decir por qué te interesa esa búsqueda en particular, algo que el CV no dice porque es el mismo para todas. Con dos párrafos alcanza. Al postularte acá tenés un campo para escribirla.
Sí. Podés dejarlo como tu CV principal y se manda solo cada vez que te postulás a una búsqueda en DeCayetano.
¿Ya lo tenés listo? Mirá las búsquedas abiertas en DeCayetano.